octubre 16, 2021

RADIO CIUDAD

DE YACUIBA PARA EL MUNDO

Santa Cruz fabrica ataúdes de cartón para los más pobres y La Paz teme colapso de muertos

Compartir

El municipio tomó la decisión de ayudar a quienes no tienen recursos para los servicios funerarios. La Policía está preocupada por el incremento de levantamientos de cadáveres.

Los departamentos con más casos de coronavirus COVID-19 ahora deben encarar las muertes. En el departamento de Santa Cruz dispusieron de ataúdes de cartón para los fallecidos con familias de escasos recursos. En La Paz hay una alerta por el incremento de decesos y levantamientos de cadáveres sin el debido apoyo.

El municipio cruceño decidió el apoyo frente a los elevados costes de los servicios funerarios. Enterrar o cremar a un difunto por COVID-19 se volvió casi un lujo, ya que el coste mínimo que cobran actualmente las funerarias es de unos 1.000 dólares, según EFE.

Ante estos «cobros excesivos», se contrató una empresa que elaboraba cajones para empacar fruta y ahora fabrica «cofres ecológicos» que se entregan gratuitamente a las familias más necesitadas para despedir a sus difuntos víctimas del virus.

«La ayuda que estamos brindando es para aquellas familias que de verdad lo necesitan y viven en situaciones difíciles y peor con un difunto es más complicado», dijo el director de Cementerios de la Alcaldía cruceña, Ronald Romero.

Los féretros son sencillos, sin asas ni adornos, como los cajones de cartón con tapa, aunque tienen la forma de un ataúd convencional de madera.

Asimismo, son «ecológicos», de «fácil combustión» en el horno crematorio y aguantan un peso máximo de entre 100 a 120 kilos, señaló Romero. Además de los ataúdes, el municipio también brinda a estas familias un servicio gratuito de traslado del difunto hasta el cementerio o crematorio, indicó el funcionario.

«Al momento de autorizar la orden de entierro o cremación, nosotros hablamos directamente con la familia, se le explica que el servicio es gratuito y se coordina», explicó.

Para esta tarea, la Alcaldía habilitó dos unidades que «van y recogen a los difuntos de los domicilios, hospitales o la morgue, donde se encuentren», según Romero.
Hasta el momento alrededor de un centenar de familias han accedido a este servicio municipal.
 

APOYO Entre tanto, el director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) de El Alto, en el departamento de La Paz, Wálter Sossa, alertó, citado por ERBOL, que está atravesando problemas por la cantidad de cadáveres que debe levantar cada día en la ciudad, en condiciones de insuficientes equipos de bioseguridad e incumplimiento de otras entidades que, por protocolo, deberían coadyuvar en la labor.

“Es la Policía lamentablemente que está colapsada con estos levantamientos de cadáveres”, dijo.

El jefe policial indicó que solo el miércoles la FELCC atendió siete casos en El Alto.

Explicó que, de acuerdo con la Guía de Manejo de Cadáveres del Ministerio de Salud, en esa labor deberían participar, además de la Policía, el Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF) del Ministerio Público y el Servicio Departamental de Salud (SEDES), sin embargo, ambas entidades no están cumpliendo con su rol.

Sossa detalló que la Policía se debería limitar solo a verificar si existen indicios de violencia en las muertes, mientras que el IDIF y el SEDES deben encargarse del certificado de defunción y la prueba COVID.

“Lamentablemente los cuerpos continúan en sus domicilios o están en algún lugar todavía esperando que el SEDES realice la prueba y el IDIF pueda emitir un certificado de defunción. Necesitamos el compromiso de estas instituciones”, manifestó.

El jefe operativo de dicha unidad policial, coronel Rafael Cáceres, corroboró que la FELCC está realizando sola los levantamientos de cadáveres, sin el concurso de las otras entidades.

El coronel Sossa agregó que se requiere también del compromiso de la Gobernación y la Alcaldía de El Alto, para habilitar más espacios destinados a la disposición de cadáveres, dado que cementerios se están hacinando.

Alertó que, de existir estas condiciones, las familias están siendo orilladas a realizar entierros clandestinos, poniendo en riesgo su salud.

La Opinión


Compartir