En sesión del Concejo Municipal, la concejal Jacqueline Rocavado expresó su molestia por la falta de respuestas del Ejecutivo ante pedidos de informe y criticó el uso político del órgano deliberante, señalando una “barrera de arqueros” que impide fiscalizar al alcalde Carlos Brú.
Yacuiba. En medio de una creciente crisis de credibilidad institucional, la concejal municipal Jacqueline Rocavado denunció que los concejales del Movimiento al Socialismo (MAS), afines al alcalde Carlos Brú, actúan como una “muralla de contención” que impide cualquier intento de fiscalización en el Concejo Municipal.
Durante una entrevista emitida en directo, Rocavado reveló que un nuevo pedido de informe oral solicitado por el concejal Rafael Pérez fue bloqueado por decisión de la presidenta del Concejo, pese a que el Ejecutivo Municipal incumplió reiteradamente los plazos para responder solicitudes escritas. En lugar de proceder conforme a reglamento, el caso fue derivado a la Comisión Jurídica.
“La ley es clara: si no se responde por escrito, se activa el pedido oral. Pero aquí se buscan excusas para proteger al alcalde. Esto ya no es un Concejo, es una defensa personal”, declaró con indignación.
Rocavado también alertó sobre un uso discrecional de los recursos públicos para pagar a personas que, según dijo, se dedican a espiar, grabar y hostigar a concejales opositores. “Hay gente contratada solo para controlar sesiones, sacar fotos y generar presión. Eso no es fiscalización, es intimidación pagada con dinero del pueblo”, acusó.
Además, cuestionó el millonario gasto en el sistema de cámaras Topex, cuyo costo asciende a más de siete millones de bolivianos. “En plena crisis sanitaria, donde faltan insumos y equipos en hospitales, priorizan cámaras que ni siquiera permiten ser auditadas. No nos dejan ingresar a verificar cómo se usan”, sostuvo.
La concejal fue enfática al afirmar que en el actual Concejo “no hay voluntad de control ni de transparencia”, y que los concejales del MAS actúan más como defensores del alcalde que como fiscalizadores electos por la ciudadanía. “Aquí hay complicidad, no control. Hay arqueros, no concejales”, ironizó.
Finalmente, lamentó que mientras la salud colapsa y la población exige atención, el Concejo dedique tiempo a declarar patrimonio cultural a vírgenes sin relación directa con Yacuiba. “No estoy en contra de la fe, pero la prioridad debería ser salvar vidas, no hacer política simbólica”, concluyó.