Últimamente la proteína parece estar en todas partes: yogures “proteicos”, batidos, barras, suplementos y productos que destacan la palabra proteína en grandes letras.
Y entre tanta información surge una pregunta bastante lógica:
¿Realmente necesitamos tanta proteína?
La respuesta corta es: sí, necesitamos proteína, pero no todas las personas requieren la misma cantidad y mucho menos todas necesitan suplementos.
¿Por qué nuestro cuerpo necesita proteína?
Cuando hablamos de proteína, muchas veces pensamos inmediatamente en músculos y gimnasio. Sin embargo, sus funciones van mucho más allá.
Las proteínas participan en el mantenimiento y reparación de los tejidos y forman parte de numerosas funciones esenciales del organismo.
Por eso, hay algo importante que recordar:
La proteína no es exclusiva de quienes entrenan.
La necesitamos durante todas las etapas de la vida. Lo que cambia es la cantidad que requiere cada persona según sus características y necesidades.
No se trata solamente de cuánto comemos
También importa cómo distribuimos la proteína a lo largo del día.
En lugar de concentrarla casi por completo en una sola comida, podemos incorporar distintas fuentes en nuestras comidas principales.
Podemos encontrar proteína en alimentos como:
- Huevos
- Pescado
- Pollo y otras carnes
- Leche, yogur y queso
- Lentejas, porotos y garbanzos
- Soya y otros alimentos vegetales ricos en proteína
No es necesario entrar en la discusión de “proteína animal versus proteína vegetal”. Una alimentación variada puede incluir ambas, dependiendo de nuestras preferencias, necesidades y estado de salud.
¿Y si hago ejercicio?
Una de las preguntas más frecuentes es:
“Terminé de entrenar, ¿necesito tomar un batido inmediatamente?”
No necesariamente.
Después del ejercicio, consumir una cantidad adecuada de proteína contribuye a la recuperación y adaptación muscular. Sin embargo, también es importante considerar lo que comemos durante el resto del día.
Un batido de proteína puede resultar práctico en determinadas situaciones, pero no es un requisito indispensable para alimentarnos bien ni para aprovechar los beneficios del ejercicio.
Antes de incorporar suplementos, conviene preguntarnos si realmente los necesitamos.
En los adultos mayores debemos prestarle especial atención
Con el paso de los años podemos perder progresivamente masa y fuerza muscular.
Por esta razón, en los adultos mayores adquieren especial importancia una alimentación adecuada, el consumo suficiente de proteína y la actividad física adaptada a cada persona.
Y aquí vale la pena cambiar una idea:
Cuidar nuestros músculos no es solamente una cuestión estética.
Mantener una buena fuerza muscular contribuye a conservar la movilidad, el equilibrio, la independencia y la calidad de vida.
Poder levantarnos, caminar, subir escaleras, cargar nuestras cosas y continuar realizando las actividades que disfrutamos también forma parte de cuidar nuestra salud.
Entonces, ¿cuánta proteína necesito?
Aquí debemos tener cuidado con las recomendaciones generales que circulan en internet y que supuestamente sirven para todo el mundo.
Las necesidades de proteína pueden variar según:
- Edad
- Peso
- Actividad física
- Alimentación habitual
- Objetivos personales
- Estado general de salud
Además, algunas enfermedades, entre ellas determinadas enfermedades renales, pueden requerir una valoración individual antes de aumentar considerablemente el consumo de proteínas.
Por eso, copiar la dieta, los gramos de proteína o los suplementos que utiliza otra persona no significa que sean adecuados para nosotros.
Quédate con esto
No necesitas convertir cada comida en una competencia para alcanzar determinada cantidad de gramos.
Tampoco necesitas comprar un producto simplemente porque diga “alto en proteína”.
Quizás la pregunta más útil no sea:
“¿Cómo puedo comer más proteína?”
Sino:
“¿Estoy consumiendo la proteína que mi cuerpo realmente necesita?”
La respuesta puede ser diferente para cada persona.
Nuestra alimentación debería acompañar nuestra edad, nuestra actividad, nuestros objetivos y, sobre todo, nuestro estado de salud.
Si estás comenzando a realizar ejercicio, quieres mejorar tu alimentación, cuidar tu peso o tienes dudas sobre si lo que estás comiendo es adecuado para ti, una valoración profesional puede ayudarte a tomar decisiones adaptadas a tus necesidades.
Porque cuidarte no significa seguir lo que está de moda.
Significa aprender a entender lo que tu cuerpo necesita.
Dra. Claudia Orosco
Médica General | Esp. en Salud Pública
📍 Atención en Policonsultorio BioVida
Calle Crevaux 317 – Yacuiba
📞 Consultas y citas: 72633181
Cuidarte
Entiende tu cuerpo y cuida tu vida. 💙
Y entre tanta información surge una pregunta bastante lógica:
¿Realmente necesitamos tanta proteína?
La respuesta corta es: sí, necesitamos proteína, pero no todas las personas requieren la misma cantidad y mucho menos todas necesitan suplementos.
¿Por qué nuestro cuerpo necesita proteína?
Cuando hablamos de proteína, muchas veces pensamos inmediatamente en músculos y gimnasio. Sin embargo, sus funciones van mucho más allá.
Las proteínas participan en el mantenimiento y reparación de los tejidos y forman parte de numerosas funciones esenciales del organismo.
Por eso, hay algo importante que recordar:
La proteína no es exclusiva de quienes entrenan.
La necesitamos durante todas las etapas de la vida. Lo que cambia es la cantidad que requiere cada persona según sus características y necesidades.
No se trata solamente de cuánto comemos
También importa cómo distribuimos la proteína a lo largo del día.
En lugar de concentrarla casi por completo en una sola comida, podemos incorporar distintas fuentes en nuestras comidas principales.
Podemos encontrar proteína en alimentos como:
- Huevos
- Pescado
- Pollo y otras carnes
- Leche, yogur y queso
- Lentejas, porotos y garbanzos
- Soya y otros alimentos vegetales ricos en proteína
No es necesario entrar en la discusión de “proteína animal versus proteína vegetal”. Una alimentación variada puede incluir ambas, dependiendo de nuestras preferencias, necesidades y estado de salud.
¿Y si hago ejercicio?
Una de las preguntas más frecuentes es:
“Terminé de entrenar, ¿necesito tomar un batido inmediatamente?”
No necesariamente.
Después del ejercicio, consumir una cantidad adecuada de proteína contribuye a la recuperación y adaptación muscular. Sin embargo, también es importante considerar lo que comemos durante el resto del día.
Un batido de proteína puede resultar práctico en determinadas situaciones, pero no es un requisito indispensable para alimentarnos bien ni para aprovechar los beneficios del ejercicio.
Antes de incorporar suplementos, conviene preguntarnos si realmente los necesitamos.
En los adultos mayores debemos prestarle especial atención
Con el paso de los años podemos perder progresivamente masa y fuerza muscular.
Por esta razón, en los adultos mayores adquieren especial importancia una alimentación adecuada, el consumo suficiente de proteína y la actividad física adaptada a cada persona.
Y aquí vale la pena cambiar una idea:
Cuidar nuestros músculos no es solamente una cuestión estética.
Mantener una buena fuerza muscular contribuye a conservar la movilidad, el equilibrio, la independencia y la calidad de vida.
Poder levantarnos, caminar, subir escaleras, cargar nuestras cosas y continuar realizando las actividades que disfrutamos también forma parte de cuidar nuestra salud.
Entonces, ¿cuánta proteína necesito?
Aquí debemos tener cuidado con las recomendaciones generales que circulan en internet y que supuestamente sirven para todo el mundo.
Las necesidades de proteína pueden variar según:
- Edad
- Peso
- Actividad física
- Alimentación habitual
- Objetivos personales
- Estado general de salud
Además, algunas enfermedades, entre ellas determinadas enfermedades renales, pueden requerir una valoración individual antes de aumentar considerablemente el consumo de proteínas.
Por eso, copiar la dieta, los gramos de proteína o los suplementos que utiliza otra persona no significa que sean adecuados para nosotros.
Quédate con esto
No necesitas convertir cada comida en una competencia para alcanzar determinada cantidad de gramos.
Tampoco necesitas comprar un producto simplemente porque diga “alto en proteína”.
Quizás la pregunta más útil no sea:
“¿Cómo puedo comer más proteína?”
Sino:
“¿Estoy consumiendo la proteína que mi cuerpo realmente necesita?”
La respuesta puede ser diferente para cada persona.
Nuestra alimentación debería acompañar nuestra edad, nuestra actividad, nuestros objetivos y, sobre todo, nuestro estado de salud.
Si estás comenzando a realizar ejercicio, quieres mejorar tu alimentación, cuidar tu peso o tienes dudas sobre si lo que estás comiendo es adecuado para ti, una valoración profesional puede ayudarte a tomar decisiones adaptadas a tus necesidades.
Porque cuidarte no significa seguir lo que está de moda.
Significa aprender a entender lo que tu cuerpo necesita.
Dra. Claudia Orosco
Médica General | Esp. en Salud Pública
📍 Atención en Policonsultorio BioVida
Calle Crevaux 317 – Yacuiba
📞 Consultas y citas: 72633181
Cuidarte
Entiende tu cuerpo y cuida tu vida. 💙
