El 28 de octubre de 1836, el presidente boliviano Andrés de Santa Cruz firmó en Lima el decreto que estableció la Confederación Perú-Boliviana. El proyecto político estaba compuesto por Bolivia y los Estados Nor-Peruano y Sud-Peruano, que se organizaron bajo una estructura común.
La iniciativa buscó unir territorios que compartían vínculos históricos y comerciales, y convirtió a Bolivia en parte central de un ambicioso proyecto de integración regional. Sin embargo, generó resistencias dentro y fuera de la Confederación y desembocó en una guerra con Chile y fuerzas peruanas opositoras.
La Confederación no llegó a cumplir tres años: terminó en 1839, tras la derrota de Santa Cruz en la batalla de Yungay. Su historia sigue siendo clave para entender los primeros intentos de unión política en los Andes y las disputas que marcaron la formación de las repúblicas sudamericanas.
La iniciativa buscó unir territorios que compartían vínculos históricos y comerciales, y convirtió a Bolivia en parte central de un ambicioso proyecto de integración regional. Sin embargo, generó resistencias dentro y fuera de la Confederación y desembocó en una guerra con Chile y fuerzas peruanas opositoras.
La Confederación no llegó a cumplir tres años: terminó en 1839, tras la derrota de Santa Cruz en la batalla de Yungay. Su historia sigue siendo clave para entender los primeros intentos de unión política en los Andes y las disputas que marcaron la formación de las repúblicas sudamericanas.
